De derecha a izquierda: José Malavé, Rubi Guerra, Luis Aristimuño y Reinaldo Cardoza | Foto de
El pasado jueves 24 de mayo de 2018, nos volvimos a encontrar en la Casa Ramos Sucre, en la Calle Sucre de Cumaná, para hablar sobre literatura cumanesa. Esta vez el motivo era el segundo foro del ciclo Pensar la ciudad desde la literatura: Hacia una valoración ciudadana y patrimonial de Cumaná. Ya habíamos tenido una primera parte, titulada Pensar la ciudad desde la literatura: Cumaná en la narrativa y la poesía. Fue un encuentro ameno y entretenido, que fluyó bastante bien de principio a fin. Era una tarde fresca y la Casa Ramos Sucre nos recibió acogedora y calma.
La sala estaba llena, algo poco usual con estas actividades; pienso que es sintomático de algo que está más allá de nuestra comprensión inmediata. Varios de los presentes lo enfatizaron, el hecho de que una actividad como esta tuviese lugar a pesar del país y su circunstancia.
Cartel del foro, elaborado por Adriana Cabrera () | Fuente
Este día, como ocurrió con el foro anterior, contábamos con un panel de cuartos bates, escritores y críticos literarios harto conocidos en la ciudad y en el país por su trabajo creativo, reflexivo y de promoción de lo literario y lo cultural. Esta vez propuse una serie de preguntas que orientasen las intervenciones de los foristas, de manera que tuviésemos todos el mismo punto de partida. Estas fueron las preguntas:
-¿A qué se debe que no exista un canon de la literatura cumanesa ni una crítica nacional o local que hayan ayudado a consolidarla?
-¿Cuáles serían las características particulares que diferencian la literatura cumanesa del resto de la literatura venezolana y aun de la literatura latinoamericana?
-¿Con qué intención(es) los narradores y poetas representan la ciudad de Cumaná en su obra?, ¿qué valores se representan?
-¿Dónde reside el valor excepcional de la literatura cumanesa que la hace digna de ser conservada y trasmitida a las futuras generaciones?
A continuación presento a los invitados al foro y resumo brevemente sus intervenciones.

José Malavé Méndez ( ) (Cumaná, 1958). Poeta, ensayista, investigador, profesor universitario, organizador y promotor cultural tanto en literatura como en cine. Licenciado en Educación mención Castellano y Literatura de la Universidad de Oriente, con Maestría en Literatura Venezolana de la Universidad de Carabobo. Autor de los libros de poemas Breviario de sombras, Memorioso amor y Oculta y próxima.
José lanza de entrada una de las afirmaciones que quizá mayor polémica desató en el encuentro: no compartir el uso de la categoría literatura cumanesa, de la misma manera que no cree que sea válido hablar de una literatura venezolana, sí la de literatura latinoamericana o literatura hispanoamericana, siguiendo las ideas de Octavio Paz, quien se opone a la aplicación de “un tenaz prejuicio”, el concepto de literatura nacional aplicado a nuestro continente. Esto porque considera que no existen unos rasgos que puedan hacer inteligible la literatura que se ha producido y se produce en Cumaná, y que hagan pensar en esta literatura en una totalidad y unidad autosuficiente. Los rasgos que usualmente se atribuyen a la literatura cumanesa (su luz, una historia particular, sus personajes, ciudad de mar, con puerto, atravesada por un río, calurosa...), José sostiene que no son exclusivos y que comparte con otras ciudades. Propone otros, que él mismo considera subjetivos, inasibles, no mensurables, imponderables, no medibles y también compartidos por otras literaturas (pero más interesantes): lo memorioso, la serenidad, la soledad, el olvido, la ingratitud, la desunión, la inercia, la tragedia. En su intervención José se pasea por las otras preguntas planteadas, y llega a sugerir un mundo de ideas igual de interesantes sobre todos estos temas.

Luis Aristimuño ( ) (Cumaná, 1952). Narrador, ensayista, profesor universitario. Licenciado en Educación mención Castellano y Literatura de la Universidad de Oriente y Magíster en Literatura Venezolana de la Universidad de Carabobo. Ha editado los libros Voces, Los ojos del ángel, Los restos del Rey Zamuro.
Luis reconoce que todo cuanto escribe, como creación literaria, se sitúa en Cumaná; este es su espacio natural. Es un lugar en el que termina casi sin darse cuenta, es algo que no se escoge. Desde su criterio no solo sería escritor cumanés el que ha nacido en la ciudad, sino quien la adopta y siente como suya. La búsqueda de unos rasgos que definiesen la literatura cumanesa fue una inquietud que tuvo por varios años, sin llegar a encontrarlos en sus muchas lecturas, ni su designación o la descripción de los espacios, ni la representación del habla de sus habitantes; eran todos aspectos y rasgos que estaban en otras lecturas que no tenían que ver con Cumaná. El escritor cree que hay un poder simbólico de la palabra, que puede ayudar a recrear ciertos rasgos, en esa relación entre el espacio y la literatura que lo designa. Esta creencia y esta búsqueda siempre infructuosa lo llevó a querer reconstruir en su propia narrativa la ciudad. Luis cree que seguir reflexionando sobre estos asuntos es siempre necesario, aun cuando iniciativas como las de este foro sean poco persistentes, sino más bien que son esporádicas, hay que seguir esta búsqueda y hacerlas duraderas.

Rubi Guerra ( ) (San Tomé, 1958). Narrador, ensayista, gestor cultural, guionista, y editor. Ha publicado los libros de cuentos El avatar, El mar invisible, Partir, El fondo de mares silenciosos, Un sueño comentado, y La forma del amor y otros cuentos; y las novelas El discreto enemigo y La tarea del testigo.
Rubi elabora una revisión del modo en que la cítica nacional ha recibido la obra de cuatro autores que considera los pilares de la literatura cumanesa: Andrés Eloy Blanco, José Antonio Ramos Sucre, Cruz Salmerón Acosta y Gustavo Luis Carrera. Aun cuando se les haya estudiado más como individualidades y “no se les perciba como miembros de una unidad –la literatura cumanesa–”. La revisión de Rubi presta especial atención al desarrollo de los acontecimientos y a los hitos que estos autores van marcando en la historia de las letras cumanesas. En su revisión Rubi destaca un largo hiato en los libros publicados en el siglo pasado, que va de 1930 a 1960, en el que no hay ediciones destacables que perduren hasta nuestros días. Los tres primeros poetas a los que se refiere Rubi destacan por su capacidad para captar la sensibilidad de su propia época y de las posteriores, al punto de que opacan a otros poetas menores contemporáneos a ellos. En su intervención Rubi dedica un espacio considerable a quien califica como el narrador más importante de Cumaná en el siglo XX, Gustavo Luis Carrera, y a su novela Salomón, la más cumanesa narración conocida. A diferencia de la poesía, en la que lo cumanés es menos definido, en la narrativa parece que el tratamiento ha corrido con mejor suerte; para demostrarlo, Rubi comenta, además de la novela de Gustavo Luis Carrera, otra novela de Alejandro Padrón, llamada La ciudad incandescente, y algunos personajes de los cuentos de Luis Aristimuño. Si quieren leer en detalle la intervención de Rubi en el foro, pueden visitar este estupendo post suyo, y este otro, en los que recoge las ideas que presentó en esa actividad.
Este encuentro sin lugar a dudas superó las muchas expectativas que teníamos al organizarlo; ya estamos pensando en futuros espacios que nos permitan seguir reflexionando y hablando sobre estos interesantes temas. Seguramente volveremos a encontrarnos, y seguiremos, también, construyendo un refugio más amable. ¡Hasta la próxima!
Nota: Las fotos en blanco y negro de José Malavé , Luis Aristimuño y Rubi Guerra han sido cedidas generosamente por