Poema dedicado a una amiga después de tantas charlas del desamor y el destino fatídico de momentos equivocados, desencadenando malentendidos y rupturas inmerecidas. Se lo dedico con todo el cariño para que entienda lo que verdaderamente le quiero hacer entender
Mujer hermosa que pones a muchos a hiperventilar.
Por donde pases todos tendrán a donde mirar.
Se fijarán en esa cabellera negra tuya,
larga y sedosa que al moverse los hipnotizará.
Mujer temeraria que a cualquier aventura tu presencia esta.
Sin embargo, ningún hombre te tendrá,
ni siquiera por un instante,
lograrán apresar tu firme corazón.
Mujer llena de sapiencia que de todo un poco conoces,
pero por una aflicción andas por allí sin razón.
Vagando en tu destino sin rumbo,
encadenándote a cada paso que das.
Llenando tu cabeza de tanto pensar.
Mujer de muchos colores no tienes por qué llorar,
siempre sulfurándote de tanto maquinar.
Libérate del lastre que solo portas al caminar,
tan pesado esta que te hundes sin rechistar.
Mujer poliglota que en muchos idiomas sabes versar.
Suéltese la lengua y empiece a ignorar,
de esas malas lenguas que la quieren arropar,
sus bonitos labios merecen de su confianza.
Mujer de un solo querer, empiecen a retozar,
debe dejar la desconfianza,
Que usted misma se arma sin opción.
Al no saber dónde hilar.
Mujer única que te asfixias con sus dudas,
al amor no es bueno subordinarse,
no sea una de esas viejas testarudas,
usted créame es una gran excepción.
Mujer de lágrimas de plata y oro.
Solo tú puedes formar una gran cohesión,
si te desapegas al pasado ya lejano.
Hágame caso, no me trate de loro.
Mujer bella, sin precedentes de aquí a china,
con su figura llena de finura,
acompañadas de fuertes curvas de una reina,
¡Yo le suplico con todos sus bellos atributos!
Mujer no te subyugues ante mala suerte,
que no todo es absoluto,
así que no se vista de luto.
Hay mucho por ver,
Mujer terca e irresoluta, ya no sé cómo convencerte.
Cuando en el mundo hay mucho que ofrecerte,
Yo solo la quiero ver la mar de floreciente.