Hola amigos de esta grandiosa comunidad, he estado un poco ausente por motivos personales que me han consumido el tiempo y la creatividad, además de haber tenido una perdida (familiar/mascota) que me ha llevado a lo más profundo de la tierra. Por todo esto y muchas otras cosas he dejado de dibujar, pero hoy me reivindico, retomando mi camino limpiando un poco la tierra y las piedras, para seguir avanzando con mi arte.
El dibujo que les traigo el día de hoy es la expresión de mi profundo e infinito dolor.
Quiero hablarles de la pequeña Kendal, la protagonista de mi dibujo. Una pequeña mini pincher que llego como un regalo del cielo, recuerdo que venía llegando a cada de la universidad cuando mi padre hace sonar el claxon de la camioneta, me volteo sabiendo que se trataba del ruido característico de la apache del 97, cuando me subo mi padre me mira con cara de picardía se ríe y me dice: Conoce a tu sobrina.
Yo no entendía a qué se refería, cuando hace un gesto con su cara señalando sus piernas, observo detenidamente pero no logro ver nada, el sol se había ocultado y todo estaba oscuro. Saco mi móvil y alumbro sus piernas, entre ellas estaba la cosa más pequeña, tierna y hermosa que había visto en mi vida, se trataba de la pequeña Kendal que venía de muy lejos para quedarse en nuestras vidas. Al llegar a casa le doy la sorpresa a mi hermana, pues Kendal sería un regalo de mi papa, la cara de mi hermana no tendría explicación, sería como todas las emociones expresadas al mismo tiempo.
Habían pasado dos días cuando recordé que mamá estaba de viaje y necesitábamos su aprobación para quedarnos con Kendal, por casualidad suena el teléfono y se trataba de ella, tras darle la noticia no lo tomo de buena manera, rechazándola sin pensar, de cualquier manera éramos tres contra uno, Kendal se quedaba en casa. Creo que mamá se enamoró a primera vista de esa cosita tan pequeña, al verla no dijo nada se quedó callada, pero con una mirada de alegría.
De esta forma la pequeña de la casa fue creciendo día tras día, haciendo de las suyas con su compañero de juegos el Gigante Orión (Mi gato). Aprovechamos al máximo los cuatro meses que sin saberlo, serian solo eso, cuatro meses en nuestras vidas.
Estoy desconcertado preguntándome a cada momento, porque se tuvo que marchar. No saben lo difícil que es para mí entender que ya no está conmigo, que ya no me despierta por las mañanas, que ya no piso sus charquitos de pis cuando me levanto, que ya no está conmigo para mimarla.
Este dolor es muy grande…
Con un nudo en la garganta del tamaño de las cuerdas del titanic recuerdo todo para contarle esta mala noticia, en mi cabeza queda ese momento eterno donde estábamos a su lado hasta el último minuto, conectando el suero en su vía y cada hora poniendo la dosis del tratamiento que le tocaba, con la esperanza, con la fe de que mejorarías y que al día siguiente andarías mordiendo las paredes y molestado a Orión como siempre lo hacías. Desafortunada y malditamente no fue así, tras 24 horas de estar en la peor situación que me ha tocado pasar, despiertos con los ojos bien abiertos, donde la preocupación no daba espacio para el sueño y con turnos para no dejar sola a la pequeña Kendal. Estaba yo a su lado, recordando los momentos felices, sentado en una sillita que era tan pequeña como ella.
Había culminado mi turno, el sol comenzaba a salir, acariciando las nubes y calentaba todo a tu paso, escucho los pasos de mi mama y al verla a los ojos me dice que era mi hora de descansar, el reloj de mi teléfono marcaban las 05:00 am. Tras pasar unos cortos minutos, mi mama nos levanta desesperada y con lágrimas en los ojos, (la única cara que no quería ver nunca en mi vida), no hacía falta decir palabra alguna, sabíamos lo que significaba. Di un salto y salí corriendo hacia mi pequeña Kendal, todavía estaba calientita, pero su corazón había dejado de latir y sus pulmones no funcionaban...
Expreso mi profundo e infinito dolor con esta historia que a pesar de ser triste y tenerme escribiendo con lágrimas en los ojos como un rio desbordado, tiene los mejores recuerdos que quedaran presentes en mi corazón.
Mi pequeña Kendal
Algunas fotografias fueron extraidas de: Instagram