Hoy quiero traerte a mi vida pensando que estarás a mi lado, juntos y acaramelados por el resto de mi existencia, podría hacerte inmortal preparando una vida eterna a mi lado. Antes de que te marcharas me dijiste unas palabras que me dejaron conmocionado. Aun sin fuerzas para hablar moviste tus labios y sonriendo me dijiste; las palabras mueres al igual que yo, pero en tu pensamiento podrás revivirme eternamente por el restos de tus días.
Te vi partir llevándote todo de mí, dejándome sin lágrimas suficientes para llorarte y con medio corazón, ya que la otra mitad te la llevaste en las manos. He muerto a tu lado dejando todo mi amor, todo mi ser al pie del sepulcro.
Sin saber que sería de mí, quería acostarme a tu lado para acompañar a tu alma hacia la otra dimensión, donde fuéramos uno solo por siempre y para siempre, como el universo infinito. Fue egoísta de tu parte al dejarme sufriendo, solo en este mundo donde mis pensamientos son interrumpidos por tus recuerdos.
He dejado de buscar el significado de la vida ya que ella misma ha definido mi destino, vagar solitariamente por el mundo, destinado hacia una misma dirección. No quiero morir para revivir una y otra vez aquellos bellos recuerdos que dejaste en vida y que hoy quedaran inmortales en mis pensamientos. Nunca moriremos, estaremos vivos en los recuerdos de quienes nos aman.
Dibujo inspirado en la calavera debajo de la cruz
Materiales utilizados:
Acuarelas (Amarillo, azul, rojo, blanco y negro).
Lápiz 2H.
Block de dibujo tamaño 34.3 x 28 cm.
Pincel 000.
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