Hoy me voy a enfrentar a otro de esos temas complicados de explicar y espero como siempre que puedan captar la idea central de mi mensaje sin malas interpretaciones.
Hace poco tuve una gran charla con académicos de una universidad, hablábamos de los diversos daños al medio ambiente y la impotencia que representa para algunos de nosotros no poder hacer mucho por solucionar aquello.
Uno de los presentes afirmó poner su “granito de arena”, apagando las luces innecesarias, cerrando la llave pronto en la ducha, evitando encender electrodomésticos poco útiles, etc. Todo lo que humanamente puede hacer uno desde su entorno doméstico.
Lejos de aplaudirlo, muchos le recriminaron esas prácticas, me asombró mucho y a simple vista no es algo coherente, pero recordemos que los asistentes a la charla eran todos académicos del área ambiental.
¿Por qué hacer algo así está mal?
¿Acaso ayudar no es bueno en todas las escalas?
Imagina que se inunda una casa llena de personas y todos los vecinos empiezan a ayudar, tu pones tu granito de arena y empiezas con las palmas de tus manos a llevar puñados de agua lejos de allí…
¿Ayudas?
El hecho es que ayudar no es suficiente, hay que ayudar de forma inteligente, aprovechar los recursos con los que se cuenta, porque de lo contrario sería intentar vaciar el mar a cucharadas, si gastas esfuerzos en apagar luces, ahorrar agua y al mismo tiempo una empresa de minería derrocha 1.000 veces lo que tu ahorras, pues no llegamos a ninguna parte.
La idea que quedó, ayuda de forma inteligente práctica y eficaz, cualquier esfuerzo que hagas, por pequeño que sea, enfócalo a una solución real de la problemática, no al supuesto de que estás ayudando.
Sé que esto es difícil de digerir pero espero entiendan mi punto de vista.