Hoy tengo un tema un tanto complejo de explicar en mi cabeza, espero plasmarlo con la suficiente elocuencia para que quien lo lea no crea que yo estoy loco.
Para iniciar con esto que quiero exponer, empezaré con un ejemplo para poner todo en contexto…
¿Los que tienen padres mayores, se han fijado en que algunas cosas tecnológicas los superan?
Para muchos de nuestros abuelos, el simple hecho de operar un microondas resulta un gran reto y eso de ir a hacer tareas complicadas en una Tablet o un teléfono inteligente ya ni hablar, ¿pero te has puesto a pensar que quizás eso nos pase a nosotros alguna vez?
Ellos, en un punto, no pudieron seguir la carrera detrás de la continua serie de cambios tecnológicos en sus vidas y sé que ya estás pensando que son épocas diferentes, pero tengo algo que decirte…
“También son velocidades diferentes”
Yo no puedo estar seguro de nada, pero a los que ya vamos estando mayorcitos, no les auguro nada bueno, con una mente que trabaja cada vez más despacio y una tecnología que aparece cada vez más rápido, seguramente llegaremos a ese punto, donde simplemente no queremos correr más.