La justicia es importante, casi podríamos decir que es la base para una sociedad justa, la tecnología ha ayudado enormemente a que su aplicación sea lo más transparente posible.
La historia nos ha enseñado cantidad de ejemplos en los que la justicia se equivocó o actuó de forma corrupta para incriminar a inocentes solo por mantener un gobierno o una persona adinerada.
También fueron muchísimos los casos donde la carencia de pruebas o testigos llevaron al archivo de casos que se quedaron en la impunidad.
Cada día que pasa, la tecnología avanza, cada vez hay más control, más vigilancia, aunque también hay menos privacidad. Hoy en día es casi imposible hacer algo en una ciudad y que esto no quede registrado en alguna cámara y con la pronta llegada del internet de las cosas será aún más amplio este cubrimiento.
Hay una delgada línea entre el control de nuestros actos públicos y la invasión a nuestra privacidad, esperemos que los gobiernos y las entidades encargadas de estos menesteres sepan respetarlas y dicha tecnología haga un mundo más justo y no lo contrario.