La salud es uno de los temas más controversiales para la sociedad, el punto neurálgico de los gobiernos, el aspecto más importante del bienestar del ser humano, tan degradado por culpa de la corrupción.
Los avances tecnológicos en la salud son quizás los que más vidas han salvado, tan solo el descubrimiento de los antibióticos en 1928 ha salvado millones de vidas, de la misma manera las investigaciones descubren nuevas vacunas y nuevas formas de salvar vidas.
El problema radica de nuevo en la corrupción y en el pensamiento egoísta del ser humano, al parecer las grandes farmacéuticas destinan mucho dinero a la investigación, pero no lo hacen por salvar vidas, tienen unos planes mucho más macabros para usar las necesidades médicas de los seres humanos para lucrarse. Cuantos documentales sensacionalistas hemos visto, hablando de corporaciones que liberan virus para poder ser más ricos vendiendo antivirales y vacunas, yo desde este escritorio no podría afirmar nada de esto, se escapa de mis posibilidades, pero conociendo lo desgastado que está este mundo y conociendo la falta de humanidad de los directivos de grandes empresas, en mi opinión, casi que lo daría por hecho.
En fin, bendita sea la tecnología si se hace para salvar vidas y curar enfermedades, pero intentemos fortalecer una humanidad que quiera avanzar ayudando a los demás.