yo sé que pronto tendré
mi mano en tu corazón,
yo sé que cuando aparezcas
me reconocerás después de tanto
tiempo, y yo sé que estarás a mi
lado cuando oigas mi corazón.
¿Estarás bien? No lo sé,
¿Algún día volverás? Tal vez,
¿Por qué no habré sabido nada
de ti? No quisiera pensar lo peor,
¿Me estarás extrañando tanto
como yo a ti? Es posible.
Tengo que ser fuerte pero
la soledad me tiene invadida,
no sé por cuanto tiempo resistiré
sin estar a tu lado, quisiera que al
menos pudiéramos vernos por
ultima vez; aunque ya sienta que
estas muerto.
Las lluvias son lo único que me
acompañan en mis noches de
soledad, tú eras lo único que me
hacías sentir acompañada y no
abandonada, soy como un pajarito
que necesita de su nido para sobrevivir;
y tú eras ese nido que tanto me hacia
sentir cálida y relajada. Por favor no
me dejes aquí sola en las noches de frio
profundo, no me dejes con la soledad que
tanto me hace sufrir en la oscuridad; porque
tu eres lo único que me hacía olvidar estas
sensaciones maliciosas que llevan en mi corazón.
Te extraño, no quiero olvidarme de ti,
quisiera que nunca te hubieras ido ni si
quiera ni por un momento, para poder
andar contigo siempre y acompañada
de tu cálida mano que siento cada vez
que la toco al salir a pasear por las noches
frías y lluviosas.
“Te fuiste y nunca volviste, jamás supe de ti y nunca sabré que te paso en realidad, entonces supongo que me quedare aquí encerrada sola hasta que
muera, solo así podre volverte a ver, si es necesario”…