La empatía es la capacidad cognitiva de percibir (en un contexto común) lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona cuando se afecta a otra.
– Para comprender a los demás, primeramente tenemos que conocer nuestras propias debilidades, aceptarnos y perdonarnos a nosotros mismos.
– Aprender a escuchar poniendo los cinco sentidos de manera que el interlocutor esté seguro de nuestro interés por él.
– Preguntarnos que haríamos y como reaccionaríamos nosotros al encontrarnos en la misma situación.
– No hacer juicios prematuros; primero se deben conocer todos los aspectos que afectan a la situación, hay que preguntar. Preguntando demostramos nuestro interés.
– Aceptar que frente a un mismo hecho, las personas reaccionan de forma diferente
– Tranquilizar, serenar, restar importancia y minimizar el problema, al menos, en ese momento.
– Comprender no es lo mismo que compartir. No debo ceder en mis principios.
– Buscar las posibilidades y opciones de solución. Es la parte más activa de la comprensión, pues no nos limitamos a escuchar y saber que sucede. Si es oportuno, en ese momento, aconsejar. “Te comprendo, ¿qué solución podemos buscar?”
Ya se ve que comprender es mucho más que tolerar o soportar. Es todo lo contrario de juzgar, criticar, culpar, ridiculizar, avergonzar o ironizar.
Comprender es disculpar.