Boris Cleptomartinez o como se le conoció mundialmente “Manos Rápidas” era un hombre muy peculiar; amaba su trabajo más de lo que podría amar cualquier cosa, nadie era tan bueno, eficaz y dedicado como él y es que Boris fue un muy temido e implacable ladrón. Boris robaba de todo y a todos, nada de le escapaba desde; billeteras, relojes y celulares hasta cajas fuertes e incluso bancos enteros, joyerías y museos; si los individuos eran muy descuidados Boris hasta la ropa interior era capaz de sacarles sin problema alguno.
La habilidad de Boris para el tan bajo oficio era tal y tan sin igual que se hizo con muchos puesto en las más grandes esferas del poder, desfalcando ciudades enteras, estados y hasta países; nadie se le escapaba al implacable Boris Cleptomartinez. Dentro de sus mayores golpes están; el robo de los vagones del transporte subterráneo, el robo de las llaves de la casa de un gobernador, el robo de las sandalias de las abuelitas del Cafetal, el despiadado hurto de los apuntes de los estudiantes copiones de las universidades, también está acusado por el gobierno de ser el responsable de todas las veces en que el país fue víctima de un apagón.
Boris “Manos Rápidas” Cleptomartinez o Boris el Pillo para los amigos llegó a un punto de su vida en que ya no sabía a quién robar; era un ladrón tan empedernido y obsesivo que en ocasiones le daba por robarse a sí mismo. Esperaba el caer de la noche pacientemente en su habitación haciéndose el dormido, luego se levantaba abruptamente de su cama y comenzaba a saquear todo lo que encontrara en su casa de valor y que ya había hurtado de otras personas. Una noche mientras se estaba robando a sí mismo Boris se encontró frente al espejo de su baño mientras saqueaba su colección de navajas de afeitar hechas de plata que le había robado a su barbero, al descubrirse, llamó inmediatamente a la policía quienes le liberaron en el acto porque no estaba prohibido robarse a sí mismo.
Boris decepcionado de haber traicionado su propia confianza se auto condenó a treinta años de prisión, sentencia que ahora cumple encerrado en los confines de su habitación de donde solo sale para asaltar algún bocadillo que haya quedado dentro de su refrigerador.
Espero te haya gustado, gracias por leerme