En muchas ocasiones he recibido malas miradas y alguno que otro comentario suspicaz cuando mis conocidos se enteran de mi desagrado por Paulo Coelho, y digo desagrado para ocultar una especie de disgusto intenso que siento por sus escritos. Quizás algunos piensen que soy una especie de intenso literario que se cree superior a todos por no gustarle un autor tan popular y conocido, tal vez creen que lo digo para llevarles la contraria, hacerme el interesante o que solo soy un otro enemigo más del pensamiento positivo y las buenas vibras. No es que me crea la gran piedra angular de la literatura ni que mis gustos sean superiores a los demás o que piense que está mal que a hayan personas que les guste Paulito Coelhito, solo es una opinión de un individuo más que navega por la corriente vital del mundo.
"Cuando deseas algo con mucha fuerza, el Universo conspira para que realices tu deseo" (Libro "El Alquimista" de Paulo Coelho) Cada vez que escucho mencionar su nombre pienso en esta frase y en ocasiones cuando el mar humor me ataca, me dan ganas de estrellar la cabeza contra una pared, quizás le haga un favor a mucha gente con esto ultimo. Sonreír, pensamiento positivo, siempre esperar lo mejor, "Cuando deseas algo con mucha fuerza, el Universo conspira para que realices tu deseo" es la ley Coelho, una ley de atracción; nuestros buenos pensamientos están proyectados y difuminados a través de la gran pradera celestial del cosmos y cuando aprendemos a invocarlos llueven oportunidades del cielo, nuestra buena vibra es la hacedora de nuestros destinos, nuestros pensamientos positivos son los albañiles de nuestras posibilidades, todo lo que anhelamos, si lo anhelamos con todo nuestro corazón se cumplirá, porque nuestro destino solo depende de nosotros y es totalmente manipulable y el sol brilla en nuestros rostros y si seguimos la estela que deja el brillante arcoíris de nuestras sonrisas hallaremos un tesoro sin igual… bueno ya basta.
Cuando estaba en preparatoria me mandaron a leer “El Alquimista”, básicamente y guiándome por lo que recuerdo, se trata de un joven pastor que viaja a Egipto y tropieza con su destino y descubre que el tesoro de la vida está en sí mismo y cosas así. Lo que intenta trasmitir esta novela en mi opinión personal, es que tus deseos son tu destino y que todo lo que ocurre en tu vida no son más que pequeñas migajas de Dios y tú como hacedor de tu destino debes recolectarlas para poder cumplir con tus más anhelados sueños, la unión con el ser interno o algo así.
Quizás solo soy demasiado malhumorado, pero para mí, Paulo Coehlo no es más que una de las muchas caras y disfraces del positivismo empedernido, la idea de que siempre hay que sonreírle a la circunstancias, al presente y a pegarles cachetadas de felicidad a los malos momentos, porque así el destino nos devolverá la sonrisa con deliciosos bocadillos de fortunas, de lo contrario todo ira muy mal y tus actitudes negativas, tristeza y malos pensamientos invocaran malos augurios con sus sondas astro-cuánticas.
Es bueno siempre afrontar los malos momentos con determinación, voluntad y buena actitud pero solo sonreír y esperar a que todo mejore porque tienes un destino que cumplir lo encuentro muy pesado. Paulo Coelho dice que todos somos especiales, el ejército necesita miembros especiales, los trabajos de oficina con horario regular quieren a alguien especial, Coca-Cola te dice que eres especial, los odiosos libros de autoayuda te dicen que eres especial, todos somos especiales, todos tenemos un destino que cumplir, una meta y si fracasamos es porque tus auras pesadas de negatividad están alejando a la buena fortuna.
No somos especiales, no somos dueños de nuestros destinos, vivimos en un mundo repleto de circunstancias y no tenemos control único sobre nuestro destino, somos personas muy pequeñas en un mundo muy grande, lleno de buenos y malos caminos, de tropiezos, caídas y raspones, no somos más que un destello en el cosmos. Me cae muy pesado que venga alguien a decirme que mi vida mejorará si cambio mi cara por una enorme sonrisa, Paulo Coelho para mi ese alguien que siempre te está pidiendo que sonrías y que dejes de ser tan amargado. No espero a que muchos concuerden conmigo, muy probablemente a muy pocas personas les guste mi opinión pero es solo eso, esta fue la divagación de un individuo más que navega en la corriente del mundo.
Gracias por leer...