de la insensatez y la impertinencia.
Guardar cuidadosamente el sentido común
ahí donde más nunca lo encontremos
Cual control remoto de televisor
que escapa de nosotros a dimensiones misteriosas.
¿Para que usar la conciencia si tanto esfuerzo se gasta?
Es mejor usar el culo para razonar.
como melodía gregoriana, cánticos de guerra.
Los insultos y las rencillas desplazan la cordialidad.
¿Para qué tanta pompa si tu voz es la verdad?
Siempre hay tiempo para ahogarnos más
ahí en el pantano inmundo de nuestra soberbia.
usando la sordera de la mente y la ceguera de la razón.
No hay manera de medir esta fuerza sin igual.
Absoluta, abstracta y concreta a la vez, omnipresente
Tan infinita como el abismo oscuro e inhóspito
donde los cuerpos celestes caen eternamente
No podemos escapar de ella, estamos a su merced
Es etérea, vasta, invisible, universal.
Es nuestra estupidez.