Hace poco estuve revisando las redes sociales (cosa que no puedo hacer muy a menudo) y me conseguí con una publicación que desató una gran polémica. Un asesor migratorio llamado Arvin Rodríguez publicó su opinión acerca de las malas prácticas migratorias de los venezolanos y recibió tantas respuestas de personas que estaban de acuerdo con su manera de pensar, como de personas que lo insultaron por no estar de acuerdo con él.
A continuación cito el texto:
"LAS MALAS PRÁCTICAS MIGRATORIAS DE LOS VENEZOLANOS
Hay gente que lo ve como una proeza. La abogada que está lavando baños en un hotel, la modelo que está vendiendo arepitas en Puerto Madero, el arquitecto que anda vendiendo ‘perolitos’ en el metro. Y los ven como héroes, porque sencillamente era IMPENSABLE verlos haciendo eso en su país de origen.
Pero, ¿qué sucede con las costumbres de los países de destino? Si… Porque en Santiago de Chile no estaban acostumbrados a que vendieran cosas en el transporte público, ni a la salida del metro ni en las plazas.
Porque en Buenos Aires, la economía informal, desarrollada ahora por venezolanos (que por cierto lo hacen con gorras y chaquetas con las banderas de Venezuela) no era una costumbre y ahora se ha convertido en un problema que se le está buscando solución.
Y es que algunos venezolanos, están yéndose para limitar su vida a la venta en la economía informal, sin pensar que se están convirtiendo poco a poco en un problema para autoridades locales, porque están ROMPIENDO con las costumbres sociales de los países de destino.
Ello no es motivo para sentirnos orgullosos de ellos. Y se sabe que no lo harán de mala fe, pero ¿por qué llevarte la mala costumbre de tu país a sociedades más desarrolladas?
El hecho de que la economía informal haya servido en Venezuela, por nuestra falta de cultura no nos da pie, a llevar esta mala práctica a otras sociedades. Sobre todo porque mal pone al país. Plazas enteras llenas de venezolanos que venden lo mismo (arepas, empanadas, hallacas) otros gorras, ropas, pantalones… Y le cambias la armonía a sociedades que están acostumbradas a la organización, a la tranquilidad.
Esas prácticas tan sólo son el ápice de otras malas costumbres venezolanas. Por ejemplo, colocar la música a todo volumen, en los carros o en las residencias donde viven, ensuciar las playas, hacer alboroto en sociedades que son tranquilas.
Todas esas MALAS PRÁCTICAS MIGRATORIAS, son las que enlodan a un buen cúmulo de venezolanos que se va con un proyecto, que se va con unas perspectivas, unas ganas enormes de crecer y evolucionar. Porque al momento de que las sociedades de destino busquen responsables, no van a individualizar casos, sino que van a generalizar de qué la culpa reside en LOS VENEZOLANOS
Es así como te hago un llamado A TI que ya migraste o que piensas hacerlo
HAZLO CON INTELIGENCIA Y PLANIFÍCATE
Tener para un boleto aéreo o terrestre NO RESUELVE TODO"
Definitivamente lo primero que se debe dejar claro para entender esta publicación es que el señor está vendiendo su servicio y que probablemente el problema no le afecta en lo más mínimo. Sin embargo, se la jugó diciendo lo que a muchos no les gusta escuchar.
Ahora bien, mi opinión sobre el tema es que en estos casos no se puede ser ni muy negro ni muy blanco, pues se debe conocer cada caso en particular, pero tomando en cuenta que la situación en nuestro país no nos da derecho a incomodar a los demás en el suyo. He conocido personas de Argentina y Chile, y realmente no tienen ningún problema con estos vendedores ambulantes, se debe estudiar cada caso en particular y no juzgar a quien esté en una acera o en la otra.
¿Y ustedes, Steemians, qué opinan acerca de este tema?