Entendiendo los frecuentes dolores de cabeza que puede pasar un joven de 24 años viviendo en Venezuela, parece mentira que sólo una serie pueda (por poco más de una hora) borrar todo lo malo que ronda por mi cabeza.
Una tarde de hace aproximadamente dieciséis meses, fui victima de la inseguridad que lastimosamente caracteriza a mi país.. El disgusto era lógico, sentí que se me venía el mundo encima pues, a pesar que se trató algo material, adquirir un teléfono "medio bueno" es algo que se torna muy complicado por los altos precios. Pasando el rato y siguiendo adelante, volví a casa y encendí mi TV, donde estaban pasando una serie cómica que sirvió como una anestesia y que, desde ese momento, disfruto viéndola cada vez que está en la programación.
Se trata de "Aquí no hay quien viva" serie que muchos españoles e incluso algunos latinos deben conocer pues logró tener mucho éxito en la primera década del siglo XXI, cuando fue emitida. Recomiendo altamente esta serie que, a pesar de ser una comedia, narra los problemas comunitarios reales que vivimos los hispanos día a día.