Un oficio 4x4
Como dijo un día Mary Lauretta: “Para ser feliz, lo primero que tienes que hacer es enamorarte de tu trabajo”. Sin duda alguna, para ejercer el periodismo tienes que sentir una pasión muy grande por ese oficio, no dejarte vencer por los miedos y siempre atreverte a los nuevos retos.
En Venezuela, ser ahorita comunicador social es una tarea ardua, pues, el gobierno te persigue si públicas noticias que no les favorecen y la sociedad de ataca por callar, a lo mejor por miedo o cuestión de seguridad. El primer semestre del 2017 el país se vio afectado por una ola de protestas a nivel nacional, donde al menos 157 personas fallecieron.
Pero no solo fue esto, los periodistas se convirtieron en un blanco perfecto para los cuerpos de seguridad, por los que teníamos que salir a realizar la labor como que si fuésemos a una guerra: chalecos antibalas, cascos y máscaras antigases, todo esto para poder mantener a los ciudadanos lo más informados que se podía.
En el marco de estas protestas, alrededor de 370 profesionales de la prensa fueron agredidos, y algunos de ellos detenidos en toda Venezuela. En mi caso fui testigo de cómo lastimaron a tres de mis colegas y vi, como se llevaban a un reportero gráfico preso por solo hacer su trabajo.
Fueron días muy fuertes, mientras más se caldeaban los ánimos más se complicaba la cosa para nosotros poder salir a la calle a cubrir día a día las protestas, bajo todo riesgo.
Es por esto y por muchas razones más que considero el periodismo como una carrera 4x4, donde se tiene que estar preparada para cualquier hecho que pueda suscitarse. Desde que comencé en la universidad estuve consciente de esto, y no me arrepiento de ser Licenciada en Comunicación Social, sin duda es un enorme reto ejercerla en este país, pero no me rendiré. Seguiré en Venezuela trabajando diariamente para informar a la sociedad, nací en esta hermosa tierra y aquí me quedo.