Coye, creo que tus reflexiones en este texto aplican para todos los que nos dedicamos a las artes escénicas. Me ha sucedido con el teatro. Sucede que hay complicidad entre actores antes de una función, sabemos reconocernos los nervios, darnos palabras de aliento cuando creemos que se nos va a olvidar el texto y cuando termina la función, nos sentamos ya a hablar muertos de la risa sobre lo pelones, porque al final el público (en su mayoría y por lo general) no sabe la estructura ni los parlamentos originales.
Lo que tenemos que hacer es sentir y procurar dar lo mejor de nosotros mismos al presentarnos ante espectadores, sea bajo un contexto evaluativo o de taquilla. :)
Ah, te comparto que una profe me dijo hace unos días "Cada día estoy más convencida de que no se trata de la técnica con la que ejecute el instrumento, sino la calidad de lo que expresa". Creo que tiene algo de razón...
¡Saludos, Emiliana!
RE: "¡Somos solistas, no solitarios!" - Texto personal