Definitivamente que este es un proceso largo y tendido, que muchos no nos esperábamos la dificultad que se puso basado en la situación país para realizar los trámites, apostillar y poder salir. Todo es un problema desde tener el dinero que fácil y rápidamente se devalúa el bolívar, hasta sacar todos los documentos necesarios para irte con tus trámites al día.
Pero la satisfacción es inexplicable, es un momento único, crucial y glorioso, donde sabes y te das cuenta que las personas determinadas pueden lograr lo que se propongan sin importar lo que pase y cómo pase.
Es una alegría que se convierte en un reto, una motivación para salir adelante y saber todo lo que les espera a quienes decidan tomar este rumbo de emigrar, nuevo ritmo de vida, experiencias y situaciones inéditas que te llevarán a dar lo mejor de ti por el renacer de un nuevo venezolano.
Es la transculturización del venezolano.
Ahora bien, teniendo esto es importante que ayudemos a quienes lo necesiten, que la asesoría que podamos brindarle, sobre los tips, datos hechos, realidades y vivencias que nos toque afrontar nos haga determinante al saber que somos el nuevo venezolano, ese que renació entre las entrañas de un modelo fracasado y que sólo llevo a la miseria a sus ciudadanos, a separar familias, momentos y emociones pero que juntos somos más y los resultados que podemos lograr también somos más.
Me decía una amiga que es mucho lo que vas a encontrar afuera, son muchos los venezolanos y todos dispuestos a ayudarse entre sí, con una sonrisa, dando una razón de saber que seguiremos adelante entre todos y con la frente bien en alto luchando por lo que nos espera, por nuestro futuro, un mejor futuro para nuestra familia, hijos y nietos. ¡Grande Venezuela!