Hay veces en que la vida nos pone cosas buenas y malas en nuestros caminos, al igual que relaciones buenas y malas, hay veces en que crees que la persona con la que estas va a ser diferente a las otras, hasta que te das cuenta de que no es así. También suele suceder que nosotros mismos mostramos interés en el inicio de la relación pero con el pasar del tiempo ese interés se va perdiendo, nos contenemos, nos detenemos por miedo, o simplemente no queremos hacer saber que en verdad nos interesa aquella persona para no ser heridos.
Nosotros en ocasiones cambiamos depende de las circunstancias, pero no siempre, es tan bello querer a una persona, amarla, entregarle nuestro corazón, pero eso también viene con el riesgo de que esa persona nos traicione, no todos pensamos que merece la pena el riesgo.
El amor es un sentimiento muy honesto y puro, que sólo busca el bienestar de la otra persona, la felicidad, el placer. En ocasiones somos inconscientes de ello y sin querer lastimamos a esa persona, y cuando nos damos cuenta de lo que perdimos, por orgullo no aceptamos nuestro error y dejamos a esa persona tan amada se vaya; hay que tener siempre en cuenta que algún día a nosotros nos hagan lo mismo cuando nos enamoremos y entonces veremos lo que hicimos mal.