Para encontrarse no solo se necesita valentía y ganas de hacerlo.
Se requiere de fuerza y hasta de miedo.
Porque no es solo decir adiós a unas cuantas cosas que te mantenían quieto y feliz, es decirle adiós a todo lo que en un día te definía y ahora ya no lo hace
A veces para llegar a nosotros mismos necesitamos cerrar nuestros ojos, respirar profundo y sonreír. Necesitamos un choque y hasta un paro cardíaco que nos aviente los brazos a lo desconocido.
()
Cuando crees que todo está bien, cuando sientes que respirar es tranquilo o que las personas lo están haciendo bien contigo sucede algo, sin importar lo mínimo que pueda ser, sucede y te rompe el corazón, y no solo te rompe el corazón, te rompe las ilusiones, el querer y las ganas de quedarse. Algunos le llaman traición o una mala jugada... yo no sé como podría llamarle a eso, tal vez un mal momento o quizás; desequilibrio.
Mover y sacrificar algunas cartas, salir de la zona de confort y sentir ganas de mirar con otros ojos hace que uno sienta que puede hacerlo, pero no siempre. No todo el tiempo uno tiene ganas de emprender, de descubrirse y de amar otra vez.
#### Te lo digo ahora:
Tienes miedo de abrir tu corazón.
Tienes miedo de abrir tus brazos.
Tienes miedo de escuchar otra voz.
Tienes miedo de comenzar.
Tienes miedo de encontrarte contigo.
Y te lo repito.
Te romperán el corazón. Acéptalo.
Otros están dispuestos abrir sus brazos por ti. Inténtalo.
Muchos querrán oír tu voz a las 3:05 a.m. No temas.
Alguien está dispuesto a ser tu compañía. Arriésgate.
Todos alguna vez debemos encontrarnos, sí. Otra vez.