En un día normal donde nos pedimos un favor, nuestras miradas se cruzaron al vernos de frente, y entonces se sintió algo extraño, algo diferente.
Hubo una sensación, esa mirada en la que me decía "te extraño, quería verte". Y yo sentía eso también, lo necesitaba conmigo a mi lado cada día, quería que fuera mio de nuevo, eso quería...
Solo nos sentamos hablar y fumar un cigarrillo, saber como estaba cada uno de nosotros, que habíamos hecho mientras estábamos alejados y sin comunicación.
Al principio, todo eso fue tan extraño que poco a poco se suavizaron las cosas, me pidió un "masaje" en todo el cuerpo y yo moría por dárselo, moría por tocarlo, sentir su piel en mis manos, el deseo aumentaba y le daba el mejor masaje de todos.
El me ofreció un masaje completo a mi y estaba muy nerviosa no sabia que hacer pero accedí yo sabia lo que venia y lo deseaba con todas mis ganas, lo quería sobre mi, quería sus manos en mi piel sentir ese rico roce.
Cuando me acuesto percato que el estaba desnudo, me tocaba, me acariciaba como a mi me encanta, sus manos se fueron acercando a mi parte intima hasta sentir que sus dedos me entraron sin permiso.
Y me encanto!, amé ese gran momento y no quería que jamas se acabara, solo quería que lo siguiera haciendo y estaba tan concentrada en como entraba y salia que luego me penetro con su miembro y me dolió muchísimo, tenia tanto tiempo que no estaba con alguien, solo esperando por el a que ocurriera de nuevo solo con el ya que lo deseaba cada día que pasaba, cada hora, cada segundo...
Y así sucedió fue el momento mas grandioso que pude haber tenido lo extrañaba muchísimo en todos los sentidos