Mi Querida Venezuela
Mi querida Venezuela, tierra de gente valiente, luchadora y trabajadora, donde las esperanzas no se opacan fácilmente, con el alba se van abriendo tus ojitos para comenzar la faena y llegar tempranito a una jornada donde vamos todas las mañanas para sembrar futuros felices para la continuidad de nuestras raíces.
Desde hace muchos años acobijaste extranjeros, que huían de sus tierras por una ideología egoísta, con miras de perpetrase y hacerse infinita, nos quedo claro que el demonio no descansa y su oscuridad quiso propagarla, entre años de espera te tenia entre ceja y ceja.
Queriendo atraparte vino como un manso cordero, te atrapo con engaños y falsos senderos, le creíste, cansada de ser robada y ultrajada por dirigentes con corazones egoístas que solo pensaban en como derrochar sus pasiones y millones, sin importar el daño que te hacían y lo que en un futuro vendría.
Durante 20 años nos esclavizaron, pusieron grilletes y cadenas a cada paso, nos quitaron el progreso y los alimentos, pero no por mucho tiempo, en este mundo hay algo que todo lo puede es el amor y la fé que prevalece, mientras en las calles algunos desconsolados gritaban ¡Hasta cuando! otros mantenían su fé intacta a pesar de tanta rabia y perdigonazos.
Después de tanta injusticia y tiranía, llego la libertad para quedarse, muchos entregaron sus vidas en aquellas calles de sangre, enfrentándose a los verdes de manos lavadas con lechugas para que perdieran la cordura.
Una vez que el pueblo se levanta, tiembla el que lo ataca, dejando sus bases quebradas y solo le quedan dos caminos que seguir, salir con los pies hacia adelante o huir.
Venezuela ya soltó su grito de libertad, como los hace una madre cuando da a luz en una maternidad, en camino viene un nuevo niño, limpio y sin vicios, con ganas de echar para adelante, haciendo florecer aquella tierra que lo vio nacer y verlo crecer.
Venezuela, una tierra del cual es difícil despegarse, a pesar de tus momentos de oscuridad más de uno no te pudo abandonar, apostando cada día por ti, sin importar como iba a vivir.
Venezuela, una mujer llena de gracia, que te metes en el corazón y en las venas, aquel que te ha visitado, queda totalmente enamorado, de tus costumbres, comida, folklore, tus paisajes y hermoso color.
Aquella arpa, cuatro y maraca, que retumban en mis oídos, hace erizar mi piel y siempre llevarte al lado mio, a donde quiera que yo vaya, digo con orgullo ¡Yo, soy venezolana!
Espero que mi post haya sido de su agrado, les mando un gran abrazo.