Madre de todos los seres,
Implacable ante tanta ira,
A muchos tú los inspiras,
Pero a otros los hieres.
Tus hijos te han lastimado
Sin medir consecuencia alguna,
Sin darse cuenta de la ruptura
Que en tu piel han causado.
Tarde para lamentarse es,
Tu camino has elegido,
Avanzas con el corazón partido
Que una vez tuvieron a tus pies.
Solo queda mirar atrás,
Donde una vez hubo felicidad
Hoy solo queda la bondad
De las personas que hoy te llevarás.