Mira el río hecho de tiempo y agua
y recuerda que el tiempo es otro río.
Sabemos que nos perdemos como el río
y que las caras pasan como agua.
Sintiendo que la vigilia es otro sueño
quien sueña no soñar y esa muerte
quien teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver un símbolo en el día o en el año
desde los días del hombre y sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el crepúsculo
un oro triste, tal es la poesía
quien es inmortal y pobre.
La poesía
vuelve como la aurora y la puesta de sol.