Saludos mis amados lectores.
Recuerdo que era uno de esos días de hospital terribles, donde no quería nada solo que terminara la guardia, para así poderme ir a mi casa, sonó el teléfono de servicio de radiología y recuerdo la expresión que coloque en mi rostro fue de amargura, pues ya eran las 4:00 de la tarde y no había desayunado ni almorzado,
Debo confesar que iba muy molesto ya que la extensión telefónica de la que llamaban era de la sala de médula ósea y allí todo es un protocolo y como mínimo duraría un aproximado de 1 hora para realizar el procedimiento con el paciente, siguiendo el fulano protocolo, que no es más que bañarse, descontaminarse y colocarse ropa estéril, se podrán imaginar estaba más molesto aun pues cada vez pasaba más el tiempo y yo no había comido. Al tocar la puerta de la habitación #3 una joven princesa me recibió con una sonrisa de oreja a oreja, eso fue como un para, alto, detente y solo me dijo bienvenido a mi humilde cuarto de hospital, yo soy Mariana Varela y tu gordito con cara de pocos amigos... el silencio fue brutal, nadie hablo pues en la habitación estaba la madre de la chica y dos enfermeras, de mi boca no podía salir palabra alguna hasta que la princesa nuevamente me dijo hola mucho gusto chico respóndeme mi nombre es Mariana Varela.
Recuerdo que enseguida de su segunda presentación le dije !Hola mucho gusto señorita de muchos amigos, mi nombre es Luis y en serio tengo cara de pocos amigos, no te creo (voz de sarcasmo)¡ y ella solo respondió: Te aseguro que estas así solo porque no te has comido una torta de chocolate relájate chico ya yo tengo cuatro días sin comer nada, mi silencio nuevamente fue total, solo hice lo que debía hacer y me retire dándole un beso aquella muchachita enérgica llamada Mariana Varela.
Esta es la hermosa princesa de la que les estoy hablando, algunos ya la conocen.
Al entrar a esa habitación tenue y paliducha todo se transformó al sentir un ambiente tan rico y hermoso como el que trasmitía Marianita en ese momento, hablamos por mucho tiempo creo que fueron más de dos horas me hablo de ella, de sus sueños, de su carrera universitaria, de su hermana Carolina quien también tenía Cáncer de mama y me enseño algo que me enamoro, esos dibujos ella realiza con sus hermosas mano, sin duda alguna esa niña es una princesa.
Desde día Marianita y yo pasamos de ser el Radiólogo y ella la paciente a convertirnos en hermanos y no solo por las largas conversaciones que teníamos a diario, pues su mama se convirtió en una madre más para mí, su hermana ahora era mi hermana mayor y mis amigos eran sus amigos, tanto así que debía escaparme en silencio para que nadie me dijera yo voy contigo.
Esta fue nuestra primera foto



En esta ocasión cerrare mi post con una frase de la misma Mariana que dice así:
Cuando me dice la doctora que estoy recuperada al 100%....no poseo ningún tumor dentro de mí....sentí tanto alivio, alegría, asombro, es algo tan indescriptible lo que siento al saber que no tengo cáncer....Dios muchas gracias por esta bendición, alegría y paz que no solamente me das a mí, sino a mis seres queridos...tantas emociones sin poder decirlas en palabras... Después de saber esto...terminar el tratamiento será más fácil, mi fuerza se ha elevado... Te vencí Cáncer