Todos sabemos lo que necesitamos para tener una buena salud, alimentarnos suficiente y variado, sin pasarnos en las cantidades. Pero que difícil nos resulta a algunos mantenernos en nuestro peso saludable. Nadie quiere estar “gordo”, yo tengo experiencia de estar delgada, estar gorda, delgada, embarazada, dos veces más embarazada, delgada otra vez y vuelvo a agarrar los kilos. Que difícil es romper estos malos hábitos.
Cuando alguien te diga, es que yo no como casi nada y se le ven los rollitos, es que no ven la realidad. Realmente el cuerpo necesita tan poco para subsistir que es impresionante lo mucho que le colocamos adentro. Nuestras rodillas lo sufren. Solo haz la prueba solo baja cinco kilos y sentirás la diferencia en tus rodillas.
Las veces que he logrado rebajar ha sido, primero poniendo metas largas, eso de 20 kilos en una semana, no sirve.
Sacando tiempo para salir a caminar, solo caminar, tomar aire fresco, pensar en ti mismo, en los cambios, en lo que quieres lograr es de mucha ayuda. Tres comidas no sirven, debes ampliar a cinco en menor cantidad. Desayuno, merienda, almuerzo, merienda, cena y tal vez alguna fruta si aprieta la noche y hasta semillas si hace falta para que te entretegas.
Si surge un cumpleaños por allí, te trajeron una caja de galletas para ti sola, que hacer en esos casos. Si te atiborras de ellas, tendrás que volver a empezar todo otra vez y punto. Una alternativa si logras superar la tentación trae tu torta a la casa y cómela pero en el desayuno porque en la mañana gastaras esa energía, porque quedarte sin comértela, solo cambia la hora a la mañana. La caja de galletas repártela y quédate con una pocas que dosificaras para el desayuno. Son solo ideas que te doy, si tu encuentras otro método, otra idea hazlo.
Yo conozco cuatro casos cercanos, tres se operaron para reducir el estómago, les fue bien a dos, el tercero no rebajo casi nada. El cuarto caso cerro el pico él solo, se preparó sus propios alimentos, dejo de comer fuera de sus horas, empezó a caminar y en dos años perdió muchos kilos, él solo. Fue como si se hubiese pasado un suiche en el cerebro. Si leyeron bien dos años. Todavia se mantiene muy bien.
Algunas creencias a cambiar:
Las personas obesas miran la comida como una manera de sentir felicidad, comen y asi llenan un vacío emocional.
Las personas obesas culpan a una situación o a otra persona por su obesidad.
Las personas obesas hacen mil dietas y en ninguna se queda de por vida. Siempre rompen las dietas y se mienten diciendo que “El Lunes vuelven a empezar otra vez”.
Las personas obesas se mienten así mismas diciendo que son felices así, y que tienen que aceptarse tal cual son, que no tienen posibilidad de salida.
Porque algunos pueden y otros no. Por lo general hacemos estos cambios después de un susto grande, un problema de salud, un cambio de vida, pero más que todo un gran deseo de vivir el que nos lleva a hacer estos cambios. ¿Que esperas?