Sociedad que solo quiere sin amar, que vale revolcarse en la cama a ser algo más.
Sociedad que va y viene sin parar, sin detenerse a disfrutar del camino a cruzar.
Sociedad que juzga sin mirar, perdiendo la creencia y confianza.
Sociedad que oye sin escuchar, sin prestar atención a esos detalles que pueden lograr hacer la diferencia.
Que ha sido golpeada sin parar, y que se levanta en cada caída que tiene.
Que mira hacia un futuro que no sabe si alcanzara, pero que perseveran cada vez más para alcázar sus logros.
Que ríe a veces para no llorar.