Es tan lamentable sufrir por uno de ellos, sabiendo que hay miles de peces en el mar, nos empeñamos en uno que no es para nosotras, en uno que al principio es la persona más atenta, detallista y quizá algo caballerosa, esa persona que está dispuesta a luchar a tu lado, y piensas por un momento “es el” pero que con el pasar del tiempo, esta figura que te enamora cambia, cambia de tal manera que te cuestionas su verdadera forma de ser, pero que por estar “enamorada” pasaste por alto, porque el té dio indicios de cómo era, te dio señales que muestran como es realmente, y piensas “no me molesta mientras me quiera” pero la verdad es que si molesta, si lastima su indiferencia para contigo, lastima a tal punto que tu corazón llora, te cuestionas el dejarlo pero una vocecita muy dentro de ti te lastima diciendo “solo le gustaste a él” y duele pensar que más nadie te vera, duele el poder que él puede tener sobre ti, duele el tan siquiera pensar que te deje y puedas pedirle que no lo haga.
Te preguntas ¿Por qué no lo dejas? ¿Qué te impide dejarlo? Y la respuesta llega al momento, el miedo a estar sola, el miedo a no encontrar a nadie, ¿porque tiene que ser tan difícil? ¿Porque mi corazón tiene que tener estos sentimientos? ¿Porque mis lagrimas abandonan mi ojos sin mi consentimiento? ¿Por qué hace tanto frio que te cala hasta en los huesos? ¿Por qué todo se vuelve oscuro de un momento a otro? Y ¿que son esas voces que se escuchan tan lejanas? Ah es cierto, creo que me pase con la dosis de Sulpiride, supongo que es normal que me sienta tan cansada, bueno es hora de verlo y espero esta vez quedarme con él, después de todo ya me perdono el haberle sacado el corazón, supongo que ahora volverá a ser como antes, y podre dejar de sufrir su indiferencia.