Hola , se nota que le tienes mucho cariño a Oreo, ya es para de la familia. Hace años venia manejando y escuchaba un raro sonido en el motor del carro, revisaba y no veía nada, al llegar a casa volví abrir el capot y era una gata aferraba en los extremos de la carrocería, era pequeñita, la adopte de inmediato. Cuando vi tu historia recordé a Lucrecia, ese era el nombre de la gata. Afortunada Oreo que encontró personas como tu y tu madre. Saludos
RE: ¡Oreo! (no, la galleta no)