Alguna vez te has preguntado, si lo que te sucede en la vida, tú lo estás creando y atrayendo a tu vida inconscientemente. Según algunas tradiciones sagradas antiguas esto es posible hacerlo en forma consciente, hoy quiero compartir algo de ese tema tan interesante contigo:
La mente es una fuente creativa del universo. Tú y yo somos la fuente del mundo. Toda nuestra realidad surge de nosotros, de nuestras ideas, de nuestras nociones de lo verdadero.
Todo este mundo es una proyección de nuestra conciencia.
Eres cocreador del mundo.
La percepción es el primer y más importante paso en el proceso de crear nuestra realidad. Todas nuestras percepciones están rígidamente encadenadas a nuestro condicionamiento pasado que es lo que utilizamos para interpretar lo que percibimos.
En el viaje a tu interior, en el nivel del ser verdadero, cambia el punto de vista, ya no es posible verse a uno mismo como una víctima de los acontecimientos de la vida. Tu puedes ir más allá de la prisión del intelecto, puedes cambiar todos tus condicionamientos (Creencias, conceptos, ideas) puedes utilizar el poder de tus deseos llevándolos directamente al campo de la creación y lograr su realización. El gran secreto estriba en acceder al Campo.
La manera en que creamos nuestra realidad es por medio de alinear la inteligencia individual con la inteligencia de la naturaleza. Este proceso de alineación se da constantemente en nuestro pensamiento de manera inadvertida, sólo debemos hacernos conscientes de ello.
Para poder crear conscientemente una realidad positiva permanente, es necesario alcanzar un estado más elevado de conciencia a través de la trascendencia. El mejor camino para lograr esto es la práctica constante de la meditación, a través de esta podemos alcanzar nuestra verdadera naturaleza.
“Si eres ignorante de la verdadera naturaleza de tu ser, tu ser se encogerá para adaptarse a tu concepto”
¿Qué es la meditación?.
La meditación es el principio del conocimiento propio, sin meditación, no hay conocimiento propio. La meditación es no sólo el constante conocimiento de uno mismo, sino la constante negación del “yo”
Del recto pensar surge la meditación, y de esta proviene la serenidad de la sabiduría, en esa serenidad se realiza lo supremo.
Lo que estamos haciendo ahora forma parte de la meditación, la meditación no es algo separado de la vida. Cuando tú conduces un auto, o te encuentras sentado, charlando, caminando, contemplando un río, leyendo atento este post... si estás pasivamente alerta a todo eso, ello forma parte de la meditación.
Cuando tú estás atento a lo que piensas, dices y sientes, los propios deseos y las reacciones, se origina un estado interno de percepción alerta. Existe cooperación entre el consciente y el inconsciente, y esto a su vez resulta en integración y comprensión... ese es el camino de la meditación.
La meditación consiste en vaciar la mente, vaciarla de todas las cosas que ha reunido. Si tú haces eso, descubrirás que en la mente hay un espacio extraordinario, y ese espacio es LIBERTAD.
Así pues tú debes exigir la libertad desde el principio mismo y no limitarte a esperar, confiando en tenerla al final. Debes hallar el significado de la Libertad en tu trabajo, en tus relaciones, en tu salud, en tu dinero y en tu espiritualidad.
Meditar es purificar tu mente de su actividad egocéntrica, allí hay silencio, un vacío total, la mente no está contaminada por la sociedad... al estar sola, nada la afecta, es inocente. En consecuencia, existe una posibilidad de que se manifieste aquello que es intemporal y eterno.
¿Estás meditando en este momento?
Fuente consultada:
Conciencia, Energía y Salud
Salomón Castellanos
2004