Hay un grupo español de rock: Extremoduro. Siempre fueron mis favoritos, desde que era niño. Recuerdo que tenía unos ocho años cuando los escuché por primera vez... espectaculares. Sus canciones de aquella época; finales de los 80´s, 90´s y principios del presente siglo me encantaban, y me siguen encantando ahora. Es cierto que sus últimos discos se han vuelto un poco más flojos, más de otro estilo. Menos rock y más rock-pop, tonteando también con guitarras y ritmos flamencos y, no os confundáis, el buen flamenco también me gusta, pero no es lo mismo. Entiendo que los tiempos cambian y los artistas evolucionan, pero para mí hoy día ya no son lo mismo.
El caso es que sus discos antiguos son brutales y hay una canción en concreto que es una de mis favoritas. "Ama, ama, ama y ensancha el alma", de su disco Deltoya. Esta canción habla de la libertad, del amor, de concepciones sociales...
En 2008, cuando se acercaba el final de mis estudios de teatro y la incertidumbre era el estado de la conciencia predominante en mí y mi entorno. Esta canción se volvió de alguna manera en un motivo bastante recurrente en mis pensamientos. A partir de ella (y más en concreto de algunos de sus versos), pude sentar mi psique y quizá respirar tranquilo por un tiempo.
Todo eso se vio reflejado en una publicación en mi anterior blogspot (puedes visitar la publicación original clicando en enCLAVEdeCOMEDIA), la cual me gustaría recuperar. En su momento la titulé:
Indio o abogado...
"De pequeño me impusieron las costumbres, me educaron para hombre adinerado,
pero ahora, prefiero ser un indio, ¡que un importante abogado!"
Manolo Chinato y Roberto Iniesta
En un entorno incierto que plantea un futuro más incierto todavía, se acerca para mí y mis coetáneos el momento de perfilar (que no decidir... todavía) si estamos dispuestos a dejar que nuestras pezuñas se vayan quedando pegadas y atadas a la buenaventura que plantea un sistema social que se cae a cachos... Una fuerte amenaza de hambre y aburrimiento acecha... Y antes de convertirnos en un precioso engranaje encajado, tan precioso que todos nos admiren cuando pasemos debido al alto grado de importancia social que poseemos... Yo digo que nos sirvamos un jugoso plato de importantes abogados y que nos lo comamos con las manos... que nos manchemos la barba con sus sucias y prepotentes visceras... ¡que le metamos por el culo nuestra nómina al dueño del mundo! - Pero, pero, pero... ¡maestra!... ¿eso como se hace?... Y la maestra no tuvo ni puta idea... ¡ñam! ñam, ñam... Después de pensar un rato, dijo: - No puedo saberlo, veremos poco a poco... con el tiempo... de lo que es capaz cada uno... ¡ahora estudia la lección! Así que mientras cada uno toma su particular ración de educación... yo os dejo un vídeo de los buenos...
Y en esta ocasión, como en aquella, os dejo de nuevo con un vídeo del tema recurente, en concierto, que en mi opinión está muy, ¡pero que muy chulo!