La mayoría del tiempo las personas creen saber quien eres. Se hacen una idea de ti, o te idealizan.
En el fondo nadie te conoce, nadie entiende lo que soy, o lo que tú eres.
Es a lo que quiero llegar, mi ''inocencia'', tu inocencia.
Se puede creer que la inocencia es una brisa cálida, pero refrescante, es el olor de las flores, y la incapacidad de pensar que existe algo malo en el mundo, cuando eres inocente, eres indefenso/a, libre por doquier, saltando sin parar con todo los ánimos por los cielos, nada te puede detener.
Pero... ups, adivina que; es esa misma inocencia la que te hace estrellarte contra la pared y perder la consciencia.
La vertiginosa verdad de que cuando creces pierdes todo lo bueno que hay en ti porque se aprovechan de ello, todos piensan que te pueden manipular, usar.
''Es tan fácil de caer en la trampa''.
''No se va a dar cuenta''.
Entre otras cosas para hacer planes y destruirte. Algunos corren con la suerte de que no, algunos solo estamos alrededor de personas que piensan así, lamentablemente si caes en alguno de estas desafortunadas situaciones, te tengo algo por seguro, y es que nunca más querrás ser inocente...
Una pequeña Samantha inocente, con su hermana de fondo.