La vida está llena de enseñanzas que nos dan importantes lecciones, que si las ponemos en practica hará que podamos vivírla con sabiduría y ser capaces de enfrentar los problemas que nos afectan a diario
Un Maestro quiso darle una enseñanza fundamental a su discípulo y lo invitó a hacer un viaje hacia un lugar muy apartado. Después de recorrer varios kilómetros llegaron a un poblado de gente muy pobre, muy humilde.
Sin que el discípulo supiera el por qué, el maestro se dispuso buscar la casa más humilde del vecindario pensando que también allí viviría la persona más pobre.
Llegaron a una casa en pésimas condiciones, las paredes están medio derrumbadas, el techo tenía goteras por todos lados y todo adentro reflejaba la pobreza en que vivían sus dueños, era una familia de 8 miembros.
El dueño los recibió muy amablemente y se dispuso a contarles su vida, de las condiciones en que vivía y cuál era su único sustento familiar. Les contó que el sustento de la familia era una vaca que tenían y que de ella tomaban su leche y la usaban para hacer el queso que consumían y para preparar el alimento de los más pequeños.
La vaca era su mayor activo y sus vidas giraban en torno a ella. Después de contarles todo acerca de ellos y de su preciada vaca, les invitó a que se quedaran a pasar la noche con ellos ya que al siguiente día tenían que marcharse.
Muy temprano en la mañana el maestro y su discípulo se dispusieron a marcharse. Cuando iban en camino el maestro se dirigió hacia donde estaba amarrada la vaca un poco distante de la humilde vivienda, y repentinamente desenvainó su espada y la degolló en presencia de su discípulo.
Se marcharon rápidamente sin que sus dueños notaran lo que le había hecho el maestro a la vaca. El discípulo no salía de su asombro y se preguntaba por qué su maestro había cometido un acto tan cruel en perjuicio de aquella humilde gente. Se preguntaba que comerían de ahora en adelante si ese era el único sustento que ellos tenían.
Un año después el maestro le dijo al discípulo que regresaran a visitar de nuevo aquella humilde gente.
Al llegar al lugar, donde antes había un casa casi derruida, ahora se encontraron con una casa recién construida con todas sus comodidades y pensaron que sus dueños habían vendido y se habían marchado. Pero vieron salir al dueño y reconocieron que era el mismo. Esta vez andaba bien vestido y se notaba que ahora tenía una nueva vida él y toda su familia.
Después de invitarles a pasar adelante, les contó que casualmente el día que ellos se marcharon, vino un maleante y les mató la vaca. Luego al ver que no tenían de que comer se dispusiéron a sembrar en el terreno detrás de la casa. Vieron que la siembra les daba para el sustento familiar y les sobraba, así que le vendieron el sobrante a sus vecinos y así obtuvieron algo de ingresos para comprar ropa y algunas otras cosas.
La próxima vez decidieron sembrar más, ahora el sobrante era mayor y lo vendieron en el mercado del pueblo y los ingresos esta vez fueron aun mayores. Un año después ya tenían suficiente dinero como para construir una casa nueva y bien amoblada, tal como estaba ahora cuando ellos regresaron.
En un momento a solas, el maestro le dijo a su discípulo: ¿te has dado cuenta que si ellos hubieran seguido dependiendo de la vaca estarían aun en la extrema pobreza en que antes se encontraban? La vaca era la cadena que los mantenía atados a esa vida de dependencia que no los dejaba surgir y prosperar por ellos mismos.
Reconoció el discípulo que el maestro estaba en lo cierto, y entendió el por qué un año atrás había matado a la vaca.
Era para darles la oportunidad de que aflorara en ellos el espíritu EMPRENDEDOR, CREATIVO Y BATALLADOR que todos llevamos por dentro, y para darle una importante lección de vida a su discípulo.
La MORALEJA de esta historia es que todos tenemos que Matar la Vaca que nos mantiene atados a una vida de escasez y dependencia que no nos deja emprender y desarrollar nuestras propias habilidades y actitudes.
Si hay una vaca en tu vida que te mantiene atado, es hora de que la lances por el precipicio, que te deshagas de ella. Que saques ese espíritu EMPRENDEDOR que llevas por dentro y te decidas a Comenzar una Nueva Vida de Oportunidades.
la redacción de esta historia es propia, más no el tema, lo tomé del libro La Vaca del Dr. Camilo Cruz