Es tiempo de buscar a Dios,
¡Siempre lo ha sido!
Es hora de entregarlo todo,
¡El todo lo ha dado!
¡Cuánto anhelé este momento!
El momento perpetuo que siempre me acompañó,
La hora bendita a la que siempre tuve acceso,
Pero, solo recién ahora, su voz he escuchado.
¿Acaso el calló o acaso yo no escuché?
¿Acaso el quitó su mano o acaso yo no la tomé?
¡Hasta hoy!
Hoy abro mis ojos,
Veo el día de mi bendición,
Bendición que no hay llegado,
Bendición a la que llego yo.
Hoy atiendo mi llamado,
Hoy abro mis ojos por mi propia voluntad,
Ya no estarán cerrados.
Hoy decido escuchar,
Hoy decido ver,
Decido amar y creer.
Acepto el amor que Él me ha dado,
Su palabra, su propósito y poder.
No es que mi Dios me ha encontrado,
Es que me he dejado hallar de Él.