¡Hola, Steemian! ¿Crees que eres hermoso/a?
¡Espero que sí!
Si no... Hoy voy a decirte cómo encarnar la verdadera belleza.
¿Pero, qué significa esto?
Veamos lo que el filósofo Immanuel Kant dijo acerca de este tema, además te daré el consejo más importante para ser hermoso/a.
Antes que nada, definamos la belleza según Kant:
...
...
...
no podemos.
En su libro Crítica de la Facultad de Juzgar (1790), Kant dijo que no puede haber un concepto de belleza, puesto que no hay un acuerdo universal sobre lo que es bello y lo que no.
Entonces... ¿Estás diciendo que soy feo?
Bueno, no. Pero tampoco eres hermoso/a... O al menos Kant no lo diría de esa manera.
Ese tipo de belleza es simplemente lo agradable, aquello que nos complace a través de los sentidos, y a lo que nos acercamos por interés.
Como cuando disfrutamos de la comida. (Y está claro que nos encanta)
Entonces, ¿cómo puedo ser bello/a? Calma, llegaremos a eso. Solo espera un poco.
Primero vamos a explicar algunas cosas:
El placer que obtenemos al contemplar la naturaleza o el arte, dice Kant, es uno que surge sin interés en el objeto en sí mismo, es decir, no hay un interés en poseerlo ni en usarlo para satisfacer alguna necesidad.
Esto significa que el objeto se presenta como hermoso porque apreciamos su existencia incluso sabiendo que no es útil para nosotros.
Y, sobre todo: nos hace reflexionar sobre qué significa.
Kant dijo que esto solo sucede cuando contemplamos la naturaleza. Puede suceder con el arte, pero en este caso siempre va a haber un interés de por medio, por lo cual no es una belleza pura.
Se supone que la belleza debe hacer que nuestra imaginación y nuestro entendimiento jueguen libremente mientras intentamos encontrar a qué concepto pertenece este objeto en particular... y nunca podremos encontrar ese concepto.
¿Y ahora qué? ¿Deberíamos darnos por vencidos?
¡Por supuesto que no!
Lo que nos trae de vuelta a la pregunta: ¿puede cada uno de nosotros ser hermoso/a?
Cuando reflexionamos sobre el significado de la belleza, ya que no podemos encontrar cuál es su finalidad, nos volvemos a nuestro interior y encontramos la respuesta en nuestra finalidad como seres humanos:
SER BUENOS.
Es en este punto en donde nos conectamos con la belleza del mundo, nos enfocamos en ser una buena persona para merecer la belleza, que se presenta como un regalo hecho únicamente para nosotros.
De esta forma no seremos solo un placer momentáneo para alguien, podemos volvernos hermosos para alguien y especialmente para nosotros mismos.