Azul estaba el cielo
y alegres nuestros corazones
nos divertíamos viendo
nubecitas de algodones
unas con gran velocidad
y otras con mejores intenciones
pues ellas se reían
viéndonos las caras de ilusiones
Con pequeñitos ojos y nariz arrugadita
observabamos el sol pero nos dabamos prisa
asi veíamos muchos colores
y también las estrellitas.
Esperábamos que el barco
en la estación cargara
para ver el humo
y los destellos que dejaba
Al pasar el barco
la emoción se agrandaba
nos sentíamos pequeños
mientras el pasaba
nuestros cuerpos vibraban
y todas nuestras ilusiones
e imaginaciones llegaban
Pensabamos en los viajes
y hasta donde ellos llegaban
comenzaban nuestros sueños
que siempre se agigantaban
que bueno sería estar allí
y pensar hasta donde nos llevaban.
Compartiendo con cariño.
El barco de las ilusiones.
Un cuento de su amiguita.
Sarita.