Qué bonita es la tragedia que te formó,
Esa a la que le llamas caos
Yo la veo como otro orden.
Si no quieres que el tiempo se pierda,
En lo finito e infinito del universo,
Tengo un lugar reservado
Para ti
Justo a mi lado.
Cuando mi mente se pone inquieta,
Porque me he perdido en otros mundos,
Aún así hay un instante tuyo;
Exclusivo,
No reasignable.
Tienes la noche en tus ojos
Y en tu sonrisa la madrugada.
¡Vaya suerte la mía!
Pequeño desastre,
Tropecé, sin pretenderlo,
Con mis partes favoritas del día.
No sé si ha tenido mucho sentido, es algo que escribí inesperada mente y no me detuve a corregirlo mucho, pienso que este pequeño escrito quería ser exactamente así: como nació. Por lo que espero me dejen algunos lindos comentarios y más si les ha hecho sentir algo este poema, yo soy feliz sabiendo que pude hacer bonito su día.
Hasta pronto, preciosos lectores.