Desde muy pequeño he venido escuchado una frase bastante popular entre las poblaciones “Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde” La familia, el amor el respeto y las abundancias necesarias para nuestro vivir se han expuesto ante las situaciones de un país en quiebra. Mi Venezuela ha sido destruida por comunistas carentes de ideales positivos, futuristas, donde reinan los robos, la impunidad y el descaro en exceso de poder. Nos han arrebatado la felicidad en la que el Venezolano vivía, haciéndole ver a muchos de estos que son ellos los que por darles un plato de comida son los mejores del mundo, cuando la verdad asesinan a cientos de jóvenes sin pudor, maltratan adultos mayores sin sentir respeto alguno. Sinceramente no tengo palabra como denominar estos actos. Los medios de comunicación han sido amenazados y sobornados para no transmitir información real que haga ver el genocidio que cometen. Camarógrafos han sido despojados de sus instrumentos de trabajos, encarcelados por pensar diferente, presos políticos por pedir un cese a la maldad, por pedir “Democracia” Pero no, el régimen se afianza más con sus mal llamados “Colectivos” Opresores a los cuales dan armas necesarias para impedir el avance de un pueblo pidiendo “LIBERTAD”