Siempre había creído que las tortugas eran lentas, todo mundo lo dice por acá, pero recientemente me encontré con unas de ellas que fue bastante rápida al ofrecerle algo de lechuga, por poco me muerde, luego se quedó inmóvil y se me quedó mirando como enojada, bueno yo tuve que seguir mi camino y ella se quedó en la plaza donde creí que la volvería a ver, pero ya no estaba, quizá alguien la tomó como mascota.
Del estanque de los patos se alejaba,
cuidadosa y lentamente la tortuga,
pero rauda me parece se acercaba,
al mostrarle aquella hoja de lechuga.