Urge inventarme un cielo
Cubierto de colibríes
acallando las voces del recuerdo.
Se hace un sol asfixiante
tan larga ausencia...
Percibo sollozando trigos dramáticamente.
Gimen las suradas
amenazando desoladas y tristes
traen consigo heladas sonrisas...
Solo pido:
Deja caer en mi tu ternura
vuélveme una nueva criatura,
Sientame acurrucada en tu regazo.
Como ave peregrina que retorna a su alegre nido
déjame acampar en esa estrella
ampárame en tus cuentos de princesas.
Escucha mi petición...
Permítete recibir esa anhelante despedida
Tan solo un adiós sempiterno
¿Qué tormenta idílica se desata sobre mí?
¿Cómo se puede amar sin un corazón fuerte?
Heme aquí sin resolver ecuaciones que causan misteriosos silencios...
Deseando ser la brecha en esa corriente estrellada