Amigos lectores, amantes de la cocina y los postres aquí les traigo mi versión del postre de muestra del Chef Narváez.
Les explico que nunca había preparado esta receta y después de sentirme motivada para hacerla y no dejar de pensar en el qué, cómo, cuándo y dónde prepararla, me sentí como si estuviera enamorada por primera vez.
¡Saben! esa sensación de pensar a cada rato y varias veces al día en esa persona que nos roba toda nuestra atención y concentración. Bien, eso mismo me ocurrió con la receta y después de pasar por el trance; me dije: - Ahora sí, a investigar primero para saber en qué lío me estoy metiendo.
Descubrí durante la búsqueda, que la Panna cotta o panacota es una creación italiana, cuyo significado en su traducción al español, es “nata cocida”; esta fácil y rápida preparación posee una textura muy suave parecida a un flan y se utiliza la gelificación básica en la cocina con gelatinas para el proceso de cuajarla, sus ingredientes son a base lácteos, azúcar y con una salsa de frutas.
Su origen histórico es toda una novela, y es que al parecer, existe toda una controversia en la adjudicación creativa de la receta y sí, ciertamente hay dos regiones importantes de Italia disputándose el hallazgo del legendario dulce.
Algunos especialistas en cultura e investigadores de la gastronomía, aseguran que sus creadores fueron los habitantes de “El corazón verde de Italia”, es decir la región de Umbría; pero otros afirman que son los de Piemonte.
A pesar de su confusa y enigmática procedencia; pues no desistí de mi aventura y por supuesto que no hice la receta base del chef Narváez porque obviamente la desconozco; pero me dejé llevar por la fotografía de la muestra y su invitación para elaborar nuestra propia y original versión.
Así que aquí les va mi atrevida versión de Panna cotta con guanábana y mermelada de remolachas.
No se hable más y ¡Vamos pues… Con la receta!
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1/2 taza de pulpa de guanábana |
1 remolacha pequeña Refrigeración: 4 "hrs" |
Calentar en una olla la nata liquida y la mezcla reservada sin dejar que rompa a hervor, agregar la gelatina hasta disolver, retira del fuego, verter en moldes, dejar afuera hasta reposar y luego refrigerar por 4 horas.
Mientras se gelifican, prepara la mermelada de remolacha.
Cortar en cuadritos pequeños la remolacha “Brunoise” y llevarla al fuego medio junto con el azúcar y el agua por unos minutos hasta que ablande la remolacha, retirar del fuego, pásalas por un tamiz y reservar el jarabe líquido en un envase.
Llevar nuevamente al fuego la remolacha tamizada junto con el zumo de limón, un poquito del jarabe reservado y una cucharadita de glucosa y deja espesar un poquito para luego apagar el fuego.
Aquí tienen… Mi versión.
¡Qué les parece! Con el jarabe de remolacha que me quedó hice unos helados caseros súper cremositos y deliciosos que acompañan al postre protagónico en la fotografía.
Nota: con relación al nombre si es Panna Cotta o Panacota, déjenme decirles que la encontré escrita de 3 maneras, así que Panacotta también es válido; supongo que es de acuerdo al idioma que estemos utilizando.
¡Les revelaré la receta de helados caseros con remolacha; sin utilizar máquina para la próxima publicación!
Imágenes libres de derecho de autor en Pixabay excepto la foto del chef y fotos tomadas desde un celular Samsung Galaxy Pocket2. Editadas en PowerPoint:
separador editado en publisher y tazas, hada mariposa, origen de la Panna CottaFoto de la panacotta del chef