Mi alma desea volar
por la autopista de tu cosmos;
no me des tus alas,
dame tu Vía Láctea.
Mi alma desea volar
al ritmo de tu espacio sonoro;
no me des tus alas,
dame tu voz que aflora
como pétalos de loto.
Mi alma encontró como volar
hacia tu senda; ella no camina,
no baila como la palma sola.
Ella planea como ave
que migra hacia inviernos rotos.
No me prestes tus alas,
déjame volar con las mías,
llegar a las constelaciones de tu corazón,
así como ellas llegan a los campos nocturnos.
Espérame en Orión,
bebe el néctar del silencio,
las lágrimas de mi esperanza.
No me prestes tus alas,
llegaré con la mías.