Las denominadas "comunidades de apoyo" son
parte de una práctica desleal que atenta contra la libertad de opinión y de mercado, ya que crea esclavos rapaces que dependen de las ballenas que organizan dichas "comunidades" para que se voten entre ellos sin atenerse a ningún tipo de criterio valorativo sobre el contenido de los artículos. Poniendo el foco únicamente en la explotación económica, que sólo beneficia a quienes más poder detentan, y no en un trabajo crítico que enriquezca intelectualmente a los participantes aportando conocimiento. En vez de crear una comunidad de conocimiento se embarcan en conformar una comunidad de especulación, a cualquier costo y sin pruritos de ninguna clase. Sacan provecho -dichas ballenas- de los pobres ignorantes que quieren hacer de esta plataforma una mina de oro al instante y se ven envueltos en una bicicleta fija cuyo destino es la pérdida de tiempo en una actividad que, por lejos, dejó de tener -a esas alturas- un sentido para el proyecto de cualquier ser humano más allá de estar al frente de una computadora todo el día escribiendo idioteces, cuando podría estar haciendo algo mejor. Salgan al sol.