Siempre te llevare en mi cabeza pero nunca saldras de mi corazón.
No llores mas, aunque ya no este.
Siempre me sentirás cerca
siempre notaras la correa en tus manos
y mis juguetes.
No derrames mas lagrimas por mi,
solamente ha desaparecido mi recipiente
pero mi alma siempre estará a tu lado
ladrandote para que te despiertes.
Incluso subiéndome a la cama
para recordarte que es hora de dar un paseo,
por ese largo parque que los dos corríamos
y poder experimentar la felicidad a tu lado.
Aunque mi vida empezara haciendo estropicio
tu te enojabas pero al verme mi arrepentimiento se te pasaba,
pero no es lo único que recordare de ti.
Recordare aquellos momentos que estabas mal
me sentaba a tu lado y ponía mi pata encima de tu rodilla,
ver tu cara con esa sonrisa pero a la vez lleno de lagrimas
ese es nuestro poder, el poder de comunicarnos con el alma.
Nuestras almas están unidas por la correa,
aquella correa que me encantaba,
que siempre que la sujetabas
significaba ir a vivir una nueva aventura.
Aquellas aventuras eran una pasada,
poder disfrutar de tu tiempo conmigo
encontrar nuevos sitios donde poder jugar
y oler nuevas plantas que al rato me comía.
Eso son los momentos que te tienes que quedar,
los mejores momentos de mi vida
de tener a mi familia muy cerca,
y conocer sus costumbre y manías.
No llores porque no me tengas a tu lado,
porque no estés en la puerta cuando cuando llegas de trabajar,
cuando me necesitas de alarma
o de entrenador físico.
No llores porque me vaya,
solamente rememora lo que vivimos,
con otras mascotas y hazla tuyas
así cuando nos encontremos todos,
estaremos en familia.
Te extrañare,
pero algún día,
volveremos
a estar juntos.