Son tantas las veces que hemos rozado nuestro punto de quiebre.
Tantas las llamadas y humores enrojecidos que llegué a pensar que era nuestro fin.
Pese a nuestras malas rachas, ¡pésimas rachas!, seguimos aquí, juntos, con vista hacia el futuro.
Con un semblante noble y puro, dispuestos a renovarnos cada día; Estoy segura de que eres tú, no existe duda alguna, te necesito en mi vida, en mis noches, respirar, y en cada latido que emane de mi corazón, hasta el resto de mis días como mortal.
Llegaste para unificar mi sentir, destruir cimientos amargos y construir morada en mi.
Angelical ser, rescataste mi andar de lo más profundo del inframundo y me mostraste cuan bello es vivir en la calidez de la claridad.
¡Oh! alma gemela, entregado a ti fue mi ser, mi sangre y mi alma