Estar en medio de una linea de tiempo y espacio en la cual no sientes pertenecer, porque en introspección ves todo desde arriba, no terminas de encajar, es como si tu mente y tu cuerpo se disociaran y dieran origen a un ser completamente desplazado del pensamiento y el actuar común.
Muchas han sido las ocasiones en las que me pregunto ¿cómo encarrilarme? ¿qué puedo hacer para cambiar toda esta confusa realidad? pero nunca obtengo respuesta coherente. Toco y abro muchas puertas esperando ser correspondida, acogida y más que eso, sentir que de ahí soy.
Encontrarme ha sido muy difícil, ya que he podido compendiar varias piezas del rompecabezas, pero no bastan para ensamblar la enigmática imagen de la satisfacción venidera, florecimiento y paz interior
He iniciado un viaje, y no pienso parar.