Estruendos en la oscuridad centellean
acariciando lentamente la inconsciencia
la pútrida imagen que se ha anclado a mis ojos
y cientos de hilos escarlatas atravesando mis labios
el veneno profanando todo indicio de mi racionalidad
cuando despierte todo será la nada y un suspiro
cuando despierte ya no habrá calidez de lo que yo fui
seré el apocalipsis de mis enemigos
pues cuando yo duerma él vendrá
entonces será el caos, entonces seremos el caos.