Mi secreto del amor eterno, ha sido amarte cada día como si fuera la primera vez, dejo que me sorprendan las típicas cosas de ti, me dejo llevar por tus pasiones, cautivo sin razones, solo deleitado en tus fortalezas y aceptando tus debilidades.
Mi secreto del amor eterno, ha sido respetar el pacto que una vez hice contigo, con el simbolismo de la llave y el candado, donde mi amor esta celosamente guardado para ti solito.
Verte feliz es mi mayor tesoro, pues he sido consciente que si te hago feliz, esa felicidad la atribuyes en mí, estás en paz y me das paz, tus ojos mantienen ese brillo poderoso que me hechiza y me cautiva.
Cuido de los detalles, siempre trato de enamorarte, conozco tus gustos, te sorprendo cada vez que puedo, te lleno de atenciones, te cuido y protejo.
La paciencia hizo casa en mí, cuando no estás de buenas, cuando estás triste, cuando tus hormonas se vuelven locas, me enfoco en otras cosas buenas de ti, la imperfección es perfecta, nos hace únicos y diferentes, eres muy distinta a mí eso rompe la monotonía, no hay espacio para la rutina.
Mi secreto de amor eterno, ha sido adorar cada espacio de tu cuerpo, hermosa, delicada, fiera, indomada, una mujer preparada que preservo toda idealizada.
Más feliz no puedo ser, pues tu amor colma cada parte de mi ser, siempre llevo conmigo en el bolsillo, las llaves de nuestro destino, que será estar juntos hasta la muerte, siendo únicos entre la gente, tu y yo hasta el final, sin terceros, sin nadie más.
Vigilar tus sueños cuando estás dormida, saber que por mí aún suspiras, tener la seguridad que estoy siendo correspondido y muy bien atendido.
Respeto y comprensión es el estandarte, que llevo conmigo a todas partes, pues eres parte de mi y aún distante, puedo sentirte a cada instante.
Mi secreto de amor eterno es amarte con la inocencia de un niño y desearte con la pasión de un diablillo.
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