Estos poemas pertenecen al poemario "Andén para la incertidumbre" (Aún inédito)
El sol es un jinete inexorable
sobre los mediodías de mi cuerpo
Apenas llego a casa
me desprendo de él
lo ato al árbol más cercano
desde allí lo veo
me hace guiños de impaciencia.
De regreso al trabajo
su sonrisa es completa
abarca toda la puerta
beso a mi mujer y salgo
de un salto se extiende sobre la sabana
desbocado
juega a que le alcance
me hace trampas con los espejismos
cuando llega el ocaso
se agarra de los techos
los muerde
para herirle a uno la noche.
Siempre volvemos al mismo punto
¡oh poeta!
qué triste el día de hoy
otra vez la soledad viene
muy confianzuda ella
me toma desprevenido
abre mis sueños
sin recato alguno me desnuda
se acuesta conmigo
luego me abandona al infortunio.
Veredicto.
Oigan esto:
el viento, la tarde y la noche
se han reunido
para emitir un juicio
ya tienen un veredicto:
me han declarado
invitado indeseable
por lo tanto
mi piel será tirada
en el abismo de la esperanza
para que la gente pueda ver y reir
del destino de un hombre
que el viento vistió
--- con la pesadumbre de la tarde
--- con la oquedad de la noche.