Fuente
Es hoy una ciudad del caos,
La ciudad de los imposibles que se vuelven cotidianos,
Donde el hambre es Reina
Y la desidia es Señor,
La inseguridad es la policía,
Y el desenfreno el arrabalero.
No hay poesía que re-dibuje el drama,
No hay pañuelo que seque las lágrimas,
Hay circo sin pan.
Mientras los unos se reeligen
Y los otros le corean,
Las madres lloran por sus hijos,
Los hijos lloran por sus hermanos,
No hay novia besada,
No hay hogar en casa,
No hay risa en el país de la felicidad,
Y lo peor: no hay futuro,
Pues lo que pensamos que vendrá no es un mañana,
Es el agravamiento del hoy
Y el retroceso al ayer.
¡Ay, Caracas, quien te viera!
¡Quien te llore y quien te oiga!
Lo poco que tenemos es lo mucho que podemos,
Pero siempre habrá algo que nunca se irá
Que jamás nos lo quitarán:
El amor por el Ávila,
Por tus noches y tus tardes,
Por los recuerdos que tú creaste
Y que perdurarán por siempre en nuestros corazones.
Puede ser ésta una hora menguada en nuestra historia
Pero tú siempre serás el día de la emoción,
La sede de las canciones y de las letras,
La Caracas bonita que se resiste a morir en socialismo.